El wolframio se valora sobre todo por su punto de fusión y resistencia extremadamente altos. Es un componente clave de los metales duros y se utiliza para endurecer y refinar el acero, por ejemplo en herramientas o aplicaciones de alta temperatura. En las superaleaciones a base de níquel se utiliza, por ejemplo, en motores y turbinas. En el ámbito militar, se utiliza tanto para el blindaje moderno como para las balas perforantes.
El metal también desempeña un papel importante en la electrónica, por ejemplo como material en la producción de semiconductores y en contactos eléctricos o iluminación especial.
En tecnología médica, el tungsteno se utiliza en materiales de protección contra la radiación, medios de contraste e instrumentos quirúrgicos debido a su alta densidad.