El oro se utiliza principalmente en la industria joyera y como metal de inversión en forma de monedas y lingotes. También se utiliza con fines decorativos en revestimientos galvánicos sobre metal y plástico. Los objetos recubiertos con pan de oro, como muebles, figuras o elementos arquitectónicos, adquieren la apariencia del oro auténtico. El metal precioso también se utiliza en medicina, óptica y electrónica.