Por sus propiedades, el molibdeno se utiliza para aumentar la solidez, la resistencia a la corrosión y al calor de las aleaciones. Esto convierte al metal en una de las materias primas más importantes en el refinado del acero. El molibdeno también se añade en la producción de herramientas para la construcción, el corte y el laminado. El vidrio recubierto de molibdeno se utiliza en la producción de células solares de diseleniuro de cobre, indio y galio (CIGS).