El campo de aplicación más importante del indio es la tecnología de capa fina, en la que el óxido de indio y estaño (ITO) se utiliza para el recubrimiento conductor de superficies. En combinación con el zinc, el indio se convierte en el material semiconductor IGZO (óxido de indio, galio y zinc), que se utiliza, por ejemplo, como transistor de película fina para pantallas planas OLED. El metal también se utiliza para producir aleaciones de alta pureza y baja temperatura y soldaduras para termómetros sin mercurio o para la industria dental y joyera. Su uso en fotovoltaica es cada vez más importante, por ejemplo en módulos de capa fina de diseleniuro de cobre, indio y galio (CIGS).