El europio se utiliza como dopante para la producción de fósforos, como los utilizados en el pasado en los televisores CRT. Sin el europio, el desarrollo de la televisión en color habría sido impensable, ya que su uso en la década de 1960 permitió mostrar por primera vez tonos rojos de color con gran brillantez. En la actualidad, el europio se utiliza como fósforo en aparatos electrónicos de medición, como los osciloscopios, y en instrumentos aeronáuticos. En las bombillas de bajo consumo, este elemento proporciona los componentes de color rojo y azul de la luz. Otro campo de aplicación son las barras de control de las centrales nucleares.