El estaño para soldadura, utilizado en el montaje de componentes electrónicos, constituye una de las principales aplicaciones de este metal. Además, el estaño se emplea en la galvanotecnia como material de recubrimiento: las capas galvánicas de estaño protegen las superficies metálicas de la corrosión y mejoran su soldabilidad, conductividad o aspecto. El estaño también se utiliza con frecuencia en aleaciones, entre ellas el óxido de indio y estaño (ITO), que confiere conductividad eléctrica a superficies como las pantallas táctiles. La industria química utiliza el estaño, entre otras cosas, para la fabricación de estabilizadores para materiales de PVC.