En la actualidad, el cobalto se utiliza principalmente como material catódico para la producción de sistemas de almacenamiento de baterías. Entre ellos se encuentran las baterías de iones de litio, como las de los coches eléctricos. Debido a sus propiedades químicas, el cobalto también es un importante metal de aleación para metales duros resistentes a la corrosión y al calor en turbinas y motores, en plantas químicas y para herramientas de diamante. El cobalto se combina con Samario o con aluminio y níquel también componente de aleaciones magnéticas.