El boro amorfo se utiliza como materia prima para numerosos productos químicos. Así, se procesa en combustibles sólidos y encendedores, y se añade a pastas de soldadura y de soldadura blanda. Además, la industria automovilística lo utiliza en los encendedores y generadores de gas de los airbags. El boro también se utiliza como componente de aleaciones, por ejemplo, en los imanes de neodimio-hierro-boro que se emplean en aerogeneradores o motores eléctricos. Debido a su gran dureza, el boro también se utiliza en cerámicas de alto rendimiento y en materiales para la ingeniería mecánica. Estas cerámicas se utilizan, entre otras cosas, en sistemas de protección balística, como blindajes para vehículos o chalecos antibalas. En su forma nanométrica, forma parte de la producción de superconductores para el ámbito de las altas temperaturas.